FESTIVAL RIBEIRO SON DE VIÑO 2019
FESTIVAL RIBEIRO SON DE VIÑO SAN VICENTE DO MAR

Ribeiro Son de Viño 2019 se celebrará el 13 de julio en el entorno paradisíaco del Náutico de San Vicente do Mar. Ribeiro Son de viño es el único festival de Galicia que combina música en directo con degustaciones de vino de la denominación de origen Ribeiro en el entorno mágico de la playa de la Barrosa, en San Vicente do Mar.
Eladio y los Seres Queridos, Axolotes Mexicanos, R.E.A.L., Lois, Santi Araújo y Oh! Ayatollah serán los encargados de armonizar, con su música, los vinos de la denominación de origen Ribeiro. Todo ello, en el marco de la costa atlántica.
Muy pronto desvelaremos las bodegas que protagonizarán con sus vinos el encuentro músico-enológico más especial del verano, así como otras sorpresas y actividades que se desarrollarán durante el día, en la playa de la Barrosa.
Mientras tanto, algunas pistas sobre las canciones que este verano sonarán y sabrán a Ribeiro…
Catas de vino de la denominación de origen Ribeiro a la orilla del mar y la mejor música “made in Galicia” por solo 11€

ARTISTAS

Tras ganar el Premio MIM de la Música Independiente 2017 a mejor álbum en gallego por Cantares y el Premio de la música galega a mejor banda indie/pop 2018, Eladio y los Seres Queridos llegan al Náutico de San Vicente con su último disco Historias de Caza y nuevos temas que irán presentando a partir de primavera. Canciones de perfecta factura pop, con las melodías y estribillos a las que nos tienen acostumbrados y letras de Eladio Santos que una vez más escribe actualizando con brillantez cánones clásicos desde la naturalidad y la frescura.

Kokoshca son muy listos, son parapsicólogos y miran hacia el salvaje este cuando todos los demás miran al oeste. Kokoshca son unos borrachos, como todo este país que se retrata él sólo, día a día, pero que preferimos mirar en el retrato que pintan los pamplonicas: retorcido, absurdo, goyesco, español. Son salvajes, sí. Y bicéfalos, como el perro de Demikhov, porque también saben hacer baladas abolladas donde se derrama gota a gota el dulce néctar del pistilo de una planta carnívora, dispuesta a devorar influencias siempre irreprochables. Su descaro sólo se equipara a su inaudito don para componer himnos de última fila de un autobús que conducen por turnos Martin Rev, Jonathan Richman, Evaristo y Lou Reed. Y, sobre todo, Kokoshca transmiten la certeza de que no van a entregar nunca material mediocre, que su futuro siempre será interesante, valiente y, sobre todo, peligroso.

El dúo de música electrónica pop que la escena nacional necesitaba. Isa y Sara, Sara e Isa son r.e.a.l. dos chicas de Galicia afincadas en Madrid que forman este dúo de música electrónica pop. Las dos son cirujanas y se conocieron en la universidad, gracias a sus gustos musicales en común decidieron formar Ombligo Studio y después el grupo de música DRAMA. Cuando su mudaron a Madrid empezaron a desarrollar otras vías musicales y así nació r.e.a.l., música electrónica con un toque experimental, minimal, dace y pop noventero.
Sus influencias musicales van desde Destiny’s Child, pasando por el techno, el house, tanto de ahora como de los años ’90, hasta llegar a referencias actuales como Jessy Lanza. Pero, sobre todo, lo que las desmarca es la visión única que tienen tanto a nivel artístico como estético. En cuanto al lado artístico, entre sus fuentes de inspiración se encuentran la ilustración y la animación 3d con referentes como Claudia Maté o Jennifer Mehigan, el videoarte con toques VHS Super 8 de Julian Klinzewic y el surrealismo de Filip Custic y Keith Ranking, siendo parte de los elementos que (con) forman este universo único conocido como r.e.a.l.

Aunque reciba mayor visibilidad por sus labores como líder de Trajano, uno de los proyectos más singulares de post-punk estatal, Lois Brea sigue articulando un discurso propio, en compañía de nadie, bajo su propio nombre, en el que es su proyecto en solitario. “Slacker jazz” es la etiqueta que él mismo eligió, para ponérselo fácil a los periodistas, pero su propuesta, por muy ambigua e indefinible que resulte, mira hacia otras direcciones y horizontes. Manteniendo las marcas de ese “slacker jazz” que lo acercaba a otros registros y armonías mucho más abiertas a las que nos tiene acostumbrado el circuito alternativo estatal, ahora también mira de frente a los crooners domésticos, en un ejercicio que se debate entre el culto a los cantantes melódicos clásicos y la resignificación de los tics de un cantautor del futuro. Por Alan Queipo.

Oh! Ayatollah son una formación compostelana que practica un pop fresco y entusiasta con una cara nihilista o cruda y realista. Todo ello armando a base de estribillos y melodías directas y efectivas, aires lo-fi, sintetizadores y coros 60’s… “La verdad es que eso de ‘pop entusiasta con una cara cruda’ es una definición que mola bastante. Nosotros hacemos pop bajo nuestra perspectiva, intentando parecernos a los grupos que nos gustan. Somos un grupo de guitarras, y escuchándonos es fácil acordarse de bandas de los 60 y 70, es cierto, pero no queremos limitarnos a eso. Para nosotros el ‘pop’ es cualquier creación musical en la que la melodía sea importante y tenga voluntad de llegar a la gente. Nos parecemos a grupos de antes porque hubo una época en la que la música guitarrera era música pop, pero también es cierto que hoy por hoy le dedicamos más tiempo a escuchar a Taylor Swift, a Blank Banshee o a los Voidz que no a los Ramones. Nos gusta jugar con la etiqueta, no queremos ceñirnos a nada ni intentar ir de apóstoles de la pureza. Eso es aburrido”. Lo cierto es que su música bebe de bandas como The Homens, Malandrómeda o The Feelies.

Santi Araújo intentó escaparse de sus propias canciones. Pero ellas encontraron el lugar por donde salir. Canciones llenas de reflexiones sobre sí mismo y su entorno que emergen como un acto de supervivencia y resistencia, sin querer ser medicina para curar ninguna herida. ‘Catedral’ (Ernie Producciones, 2018), es un cancionero de dolor expuesto, en el que Santi se desarma y se deja sangrar, a la vez que Un EP que, a través de cinco canciones, presenta a un Araújo reposado y reflexivo, exaltando sus marcas más reconocibles, pero abriéndose a otras sonoridades: desde el folk-rock de corte americano al britpop más espiritual o el indie de autor estatal.
BODEGAS
ALBERTE

En las soleadas laderas de Arnoia crecen sus cepas ancestrales, a una altitud media de 300 m. sobre el nivel del mar, donde los suelos graníticos y un clima atlántico marcan la calidad de sus uvas. Una viticultura tradicional y de bajos rendimientos, garantiza la obtención de unas uvas en la que se refleja el carácter varietal y del “terroir”. Así llegan a la bodega, donde son elaboradas con respeto. A orillas del río Arnoia en un edificio de arquitectura tradicional se ubican las modernas instalaciones de Bodegas Nairoa. Con las mejores materias primas, una vinificación tradicional y la aplicación de los últimos avances tecnológicos están elaborando sus vinos de alta expresión, personales, complejos y armónicos.
BODEGAS VILLANUEVA

En 1961 Obdulio Villanueva emprendió una larga tradición familiar que alcanza en la actualidad su máximo esplendor. En manos de la tercera generación, Bodegas Villanueva es el fiel reflejo de equilibrio entre tradición e innovación, contando para ello con las técnicas de producción más modernas y una materia prima exquisita. Situada en Castrelo de Miño y enmarcada por el embalse como paisaje inmejorable, recibe las uvas en óptimo estado de maduración de las fincas próximas de la zona. Su área de producción comprende una zona concreta de la provincia de Ourense, situada en la confluencia de los valles formados por los ríos Miño, Avia y Arnoia.
CATRO PARROQUIAS

Catro Parroquias es un vino blanco elaborado con Treixadura, la variedad reina en la D.O. Ribeiro de la mano de Bodegas Loeda. Es una bodega familiar, situada en Sampaio – Ribadavia, que inició su andadura allá por los años 20 hasta el día de hoy, pasando siempre por diversos cambios. Actualmente el propietario es Alfredo Domínguez Rodríguez.
EDUARDO BRAVO

El Pazo de Lalón se encuentra en la ladera sur de Gomariz (Leiro) y consta de ocho hectáreas de superficie. Antiguamente perteneció a la familia Ulloa y aún conserva en sus muros el escudo, marca de sus nobles propietarios. Fue adquirido en 1980 por José González Álvarez, quien recuperó para sus ancestrales viñedos tres variedades autóctonas; Treixadura para el 70% del terreno, Albariño para el 20% y Torrontés, para el 10%. Actualmente es Eduardo González Bravo quien lleva la gerencia de la bodega.
VINOS ANTONIO MONTERO

Esta bodega es una explotación de carácter familiar asentada en Santa María, Castrelo de Miño. Su genuino nombre, “Antonio Montero”, ha ido pasando de generación en generación siendo el antropónimo de los tres actuales responsables de la bodega: el “abuelo”, el “padre”, y el “nieto”. Si tuviéramos que definirnos, nos presentaríamos como el fruto de la unión de tres generaciones que con su ingenio y saber hacer han logrado “encarnar las distintas etapas de la vida de un hombre en un solo cuerpo, con forma de vino”.
VIÑA COSTEIRA

La bodega Viña Costeira nació en el año 1968, fruto de la ilusión de un grupo de visionarios y rebeldes que rompieron con las tendencias vinícolas de la época, con el fin de recuperar las variedades de uva históricas de Galicia: Treixadura, Loureira, Godello y Albariño, entre otras. Desde el mismo inicio, tradición e innovación han estado siempre presentes en Viña Costeira y es la combinación de esos dos factores la que hoy los consolida como una sólida referencia en el panorama gallego y nacional.




